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Un día de mi vida:

Abril de 2003 (10 meses)

      Mi día comienza tempranito, cuando por algún ruidito o sólo porque no tengo más sueño, se abren mis ojitos. Mamá y papá están durmiendo y a veces no se dan cuenta de que me desperté.  Entonces, para que vengan a hacerme mimos y a saludarme, empiezo a pegar pataditas contra mi cuna.  Si eso no resulta, me valgo de mis soniditos como “ta-ta” o “pa-pa” y como último recurso pego algún gritito.  Eso sí que es efectivo.  Me retiran el tul que me protegió de las alimañas nocturnas, y me alzan con dulzura.  Me llenan de besos y me demuestran su amor.  Por suerte para mí y para ellos me despierto de buen humor, así que ya desde la mañana me río de las monerías que ellos me hacen, y de las cosas que me dicen.

      Durante la noche duermo bien y no tomo teta, así que a la mañana le pido a mami, y ella me da, y me mira con ese rostro de tranquilidad que a mí me da paz y bienestar. Luego, mami o papi proceden al cambio de pañal.

Durmiendo en mi cunita.

Con mis juguetes.

      De lunes a viernes papi se va a trabajar, así que me quedo con mami. Los sábados y domingos los tengo a los dos para mí.  Por la mañana estoy re-tranquila, ya que me dan los juguetes que quiero, cuando quiero.  Me hablan, me cantan, me ponen música.  La verdad que eso me hace sentir muy bien.

      A veces tengo que ir con mami a hacer algún trámite.  Me lleva en cochecito, lo cual a mí me encanta porque es un paseo.  Los fines de semana salimos con mami y papi.  Cuando voy por la calle, la gente me hace monerías y me dice cosas, y yo me río de las caras que ponen. Pero a veces hay caras que no me gustan y entonces lloro.

      Además de la teta, puedo alimentarme con dos comidas diarias.  El menú abarca prácticamente de todo, siempre y cuando sea blandito.  Por ejemplo, puré de zapallo, batata y papa, carne, yogur, banana, sopa de municiones, Maizena con leche, manzana, zanahoria, etc.

      Normalmente al mediodía tengo hambre, aunque a veces no tanto.  El almuerzo se torna divertido y suelo salir bañada en comida.  En algunas ocasiones mami y papi deben ser muy pacientes...

Almorzando.

 

Mirándome en la tele.

      Por la tarde, algunos días salgo con mami y otros nos quedamos en casa y recibimos la visitas.  Vienen mis tíos, mi abuelo Guillermo o algún amigo de mis papis.  Cada tanto tenemos la visita de abuela Martha, que viene desde Junín y se queda en casa unos días.  Mamá siempre les ofrece mate, que es una bebida verde que yo todavía no puedo tomar.

      De lunes a viernes papi llega a las 6 y lo espero con mi mejor sonrisa para hacerle caricias.  Es un momento muy lindo porque estamos en familia.

      A la noche llega la hora del baño, y lo disfruto mucho porque me encanta el agua y el aroma del jaboncito que me ponen.

      Antes de ir a dormir, mami me da la última teta del día, me acuesta con suma delicadeza en mi cuna y me pone el tul.  Me dan el besito de las buenas noches, se me cierran los ojitos y...¡dulces sueños!

La hora del baño.

 

 Última actualización: 20 de abril de 2003